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No pienso estas piezas como obras terminadas, sino como estados de transformación.
La investigación comienza con una fotografía, atraviesa procesos de generación de imágenes, impresiones sobre superficies translúcidas y termina temporalmente en una forma escultórica. Cada etapa elimina información y produce otra nueva. Lo que permanece son ciertos elementos: fragmentos de piel, cabello, líneas de tensión, curvas y rastros de una presencia.
Me interesa observar cómo los rezagos de un cuerpo migran entre distintos medios y cómo las fuerzas que los atraviesan —gravedad, tensión, suspensión, caída— se vuelven visibles a través de la materia.
Más que un proceso lineal, entiendo estas piezas como parte de un ciclo donde imagen, objeto y huella se transforman continuamente unos en otros.